Just Me
¿Quién soy yo?
Principalmente soy habitante de mi querida Argentina, un país muy particular, del cual seguro que ya te has enterado. Como tal, suelo tener un sexto sentido ante las crisis. Como se imaginarán, nosotros acá vivimos de situación en situación, solemos estar muy seguido en crisis. Creo que ya está en nuestro ADN todo esto.
Qué puedo decir más de mi... soy una inquieta del conocimiento, me gusta mucho aprender cosas nuevas, aunque ellas signifiquen un desafío, es más, si lo son, mejor. Además de eso, una parte de mí esta atravesada por el arte, me gusta dibujar y pintar, no soy muy buena, lo admito, porque nunca tomé clases, pero lo que hago me enorgullece. Me gusta usar colores, lápices en preferencia, porque el lápiz me permite decidir qué tan intenso o no va a ser la coloración y el impacto que quiero lograr con eso. No soy buena dibujando personas, pero si dibujando paisajes, son mis preferidos.
Suelo, además, escuchar música, me gustan muchos ritmos, rock & roll, clásica, electrónica, y folclore argentino, algo que me llega al alma. También me gustan los temas y cantantes románticos los que hablan de amor, amor puro. No me gustan los que hablan de sexo de manera grotesca como en los regatones o la música urbana. Soy amante de las buenas historias, y los finales felices. Me gustan las películas de acción, cuanta más acción, mejor. Y las series de héroes que luchan contra el mal, que salvan a los inocentes.
Soy idealista, con fuertes valores morales, creo mucho en seguir las reglas, entiendo que el mundo no está completamente atenido a ellas, pero, sin embargo, las reglas claras hacen que todo fluya mejor. No me gustan los conflictos, trato de evitarlos.
Tengo unos padres maravillosos, mi papá, el tipo más honesto y de alma más pura que conozco, admito que a veces no nos entendíamos, pero ahora también entiendo que no tiene maldad en su accionar, aunque en algunas ocasiones no lo comparta. Mamá, la rectitud envuelta en miel, no hay en este mundo persona más decente y honesta que ella, siempre cuidó de ambos, de mi papá y de mí, nunca dejó que nos torciéramos del camino. Con fervientes ideales cristianos, mama supo enseñarme todo lo que un buen cristiano debe saber, pero no lo hizo de la boca para afuera, lo hizo desde el ejemplo, ella sigue los mandamientos de Dios a raja tabla, y no es hipócrita, como esos que pasan todo el día con la biblia bajo el brazo o yendo todos los domingos a misa, ella cada jornada actúa como lo dicen los mandamientos, eso se nota, y es admirable. Ambos están siempre a mi lado, mi padre desde el cielo, mama apoyándome en todo lo que hago y corrigiéndome en lo que, según su criterio, me equivoco.
Debo confesar también que soy bastante especial, suelo estar bien en soledad, aunque me gusta también compartir buenos momentos con gente a la que aprecio. He aprendido con los años que, es mejor tener buenos y pocos amigos que muchos y que solo estén cerca por lo que les das. Y esto lo aprendí a la mala. Pero también aprendí que algunas veces, los ángeles están a la vuelta de la esquina y no donde los buscas.
Como si eso fuera poco, disfruto mucho de la compañía de mis hijos peludos, son lo mejor para mí. Su inocencia, su lealtad, el cariño, es increíble. ¿Cómo imaginar que esos seres, tan diferentes a nosotros sean altamente mejores que nosotros? Es fascinante ver como ellos no necesitan de grandes palabrerías para comunicarse de la manera que lo hacen, tan eficientemente. Es tan sincera la manera de comunicarse que no se puede creer. Ellos pueden amarte, odiarte o temerte, pero en ningún momento van a mentirte, porque tienen el corazón puro, nunca van a traicionarte salvo que estén heridos.
La vida suele dar y quitar, es duro, pero así es, muchas veces no podemos tener todo lo que quisiéramos, aunque esto sea material o espiritual. Muchas veces las personas creen que pueden tener todo, la mujer o el hombre más lindo, dinero, riquezas, poder, salud, etc. Pero no se dan cuenta que todo junto no se puede, que lo que se te da por un lado se te quita por otro. Imaginemos un caso, están las personas poderosas, siempre rodeadas de aquellos que lo siguen, pero, ¿cuántos de esos que lo siguen lo hacen por un sincero sentimiento de lealtad? La mayoría, lo harán porque necesitan algo del poderoso, pero no por acompañar a esa persona sinceramente, y cuando algo surja, desaparecerán.
Por eso es que hay que valorar aquellas personas que nos acompañan en los momentos malos, aquellos que están ahí para nosotros cuando algo no está bien.
No comprendo como todavía hay personas que no tienen la revelación, que siguen comportándose como si ellos fueran el mundo, como si, los demás seres de este mundo fueran escoria. No entiendo por qué no lo ven que somos parte de un todo y tenemos por lo tanto que convivir.